Ruth Marques.
Peruana residente en Estados Unidos de 1975
INFORMATIVO PERUANO PARA DENUNCIAR LA CORRUPCIÓN
En la presente coyuntura electoral emociona ver que los universitarios están despertando del maleficio de una prensa parcializada y una campaña electoral que no presenta ni rastros de conocer la palabra equidad. Más allá del tema de los temores, fundados o infundados, los universitarios están asumiendo su responsabilidad histórica con el Perú y están demostrando que ningún interés particular justifica la pérdida de la dignidad. Los felicitamos de todo corazón, estamos orgullosos de ustedes y lo acompañaremos en estas manifestaciones porque nos están dando un ejemplo de responsabilidad, que ya quiseran poder exhibir muchos hombres y mujeres "hechos y derechos"de nuestro paísEstaremos el viernes 20 de mayo, a las 5:30pm en San Marcos para la caminata en San Miguel y el 26 en el Campo de marte con la Coordinadora de Derechos Humanos. Ustedes se merecen todo nuestro respeto, nos están reinvindicando ante nosotros mismos y ante el exterior.
ALAN GARCÍA PÉREZ (arquero): un portero imbatible, capaz de tapar todos los robos y corruptelas posibles gracias a la agilidad de sus movimientos. Desde indescriptibles matanzas hasta simples enriquecimientos ilícitos, este señor lo ha tapado todo. Además, por su experiencia y don de mando, García es el capitán por razón natural.
SALVADOR HERESI (lateral derecho): imparable cuando se trata de salir corriendo, ya sea a pie o en alguna de las camionetas del municipio de San Miguel, en el cual pretende eternizarse. Puede recorrer toda la Costa Verde sin detenerse y en el camino, comprar casas de playa, cantar canciones de los Beatles y bailar los sábados por la noche. Todo un prodigio de lateral.
FRANCIS ALLISON (lateral izquierdo): un jugoso contrato en Miami se truncó cuando lo descubrieron saliendo del país con una enorme cantidad de dinero sin declarar. A pesar de este revés, Allison se las arregló para protegerse y regresar con éxito al club de sus amores, de donde proviene su misteriosa fortuna, la Municipalidad de Magdalena del Mar. Experto en frenar investigaciones de la Contraloría y ataques de la prensa.
KEIKO FUJIMORI (central por derecha): por las dimensiones de su elefantiásico cuerpo, esta central es prácticamente impasable. Aunque por lo general no es muy ágil, tiene una mentalidad muy clara con respecto a su posición: desarmar todo a gritos y golpes. Heredera de un legado dictatorial, es capaz de detener cualquier ataque de la prensa, unas veces con exageradas fintas y otras con faltas arteras. Otro elemento para disuadir a sus rivales es, desde luego, la cara.
JOSÉ ENRIQUE CROUSILLAT (central por izquierda): técnicamente impecable, este defensa central tiene la virtud de aparecer y desaparecer cuando le plazca y cuando más le conviene. Histriónico gracias a su paso por el mundo de la televisión, es capaz de engañar a sus rivales haciéndoles creer que está muy enfermo y cuando menos se lo esperan les roba la pelota, les roba la billetera y se escapa sin que nunca nadie descubra dónde se esconderá.
ÁLVARO GUTIÉRREZ (volante de contensión): impredecible, de amplia experiencia por sus continuos viajes al exterior, este centrocampista ha demostrado ser un hueso duro de roer. Poseedor un ida y vuelta excepcional, sobre todo cuando se trata de salir en vuelos internacionales para tratar asuntos personales con poresupuesto del Estado. Puede cambiar de camiseta de un momento a otro, incluso durante un mismo partido, lo cual resta un poco su credibilidad.
JORGE DEL CASTILLO (volante de contensión): este mediocampista siempre se las arregla para salir bien parado y proteger las espaldas de quien se lo solicite. "El Tío" está jugándose hoy un partido aparte, tratando de convencer a su equipo para que le permita estar en la lista para el Congreso a pesar de las acusaciones por corrupción que pesan sobre él. Se hizo conocido por compartir el mediocampo con un famoso jugador dominicano, Fortunato Canáan.
ÁLEX KOURI (volante de creación): creativo, cerebral para salirse siempre con la suya, este volante se caracteriza por su juego malintencionado, casi de callejón, el cual le ha permitido enriquecerse ilícitamente desde las divisiones menores del PPC hasta su equipo actual, Cambio Radical. Experto en malversar fondos públicos, dar consejos a dictadores y postular para la alcaldía de distritos que se ubican a miles de kilómetros de su lugar de residencia, su especialidad son los tiros libres.
LUIS CASTAÑEDA LOSSIO (delantero): de pocas palabras, este delantero no celebra sus goles gritando sino creando empresas fantasma para desviar fondos públicos. Además convierte cualquier habitación ruinoss en clínica y les cobra hasta a sus compañeros de equipo por las atenciones, las cuales ofrece como si se tratara de servicios municipales. Experto en patear con los dos pies, ha generado una corrupta red de enriquecimiento ilícito alrededor de sus principales obras: El Metropolitano y los Hospitales de la Solidaridad.
FERNANDO BARRIOS (delantero): la revelación del 2010 es este goleador nato, poseedor de una mirada ratonesca que le ha permitido dirigir con precisión violentos disparos a las cajas de cada institución pública que le ha tocado gerenciar, como por ejemplo la Municipalidad de Huancayo y más recientemente Essalud. De tremenda sangre fría y cinismo, una de sus principales virtudes es el juego aéreo (es un gran cabeceador). 
“Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen” dice un conocido refrán que se ha corroborado en el mundo entero y que de seguro es el consuelo de tontos que muchos queremos aplicar al Perú, con la simple explicación de que sucede hasta en los países más desarrollados. Pero, punto aparte de los escándalos desatados por los documentos revelados por el portal Wikileaks o las interceptaciones telefónicas en el plano local, el tema va más allá de la política y sus redes corruptas, es un problema más claro y directo: la población ha sido totalmente absorbida por la mediocridad más descarada y la desidia personal que la alimenta.
Para nadie es un secreto que el Perú es un país profundamente fragmentado, es decir roto que, a duras penas y con todo en contra, ha tratado de salir adelante gracias al instinto de supervivencia inherente a los seres humanos pero que si se tratara de lógica ya debería haber sucumbido a manos de su propio Estado que ha sido fuente inagotable de gobernantes corruptos y traidores a la patria, que le roban al país en épocas de necesidad lo mismo que en la bonanza. Un Estado plagado de cinismos, que invierte millones en engañar a los distraídos, que por desgracia son la mayoría.
Y es que esta realidad actual es el producto de una confabulación bastante paradójica y cruel para el Perú: crecemos económicamente en una época en la que el atraso cultural favorece a los mismos felones y les da más armas para hacer de las suyas, mientras la masa se siente moderna porque gracias al libre mercado y al crédito desmedido puede llenarse de aparatos que los mantienen distraídos y así poder dedicar su rendida, aunque pobre y elemental atención, al último capítulo de “Al fondo hay sitio”, la ópera prima de la realidad peruana, o a alguna serie extranjera, con subtítulos que traducen lo cómico de un idioma y una sociedad que nada tiene que ver con este país.
Qué triste coincidencia caer en manos de la tecnología cuando menos criterio tenemos para identificar sus beneficios y más vulnerables somos a sus perjuicios y excesos. Qué desafortunado momento para tener, aún en las zonas marginales, la mayor cantidad de cabinas de Internet en América Latina para que los niños y jóvenes se dediquen a perder el habla y a cambio de ello envíen mensajes plagados de faltas ortográficas, groserías y hasta amenazas a sus compañeros. Qué mala hora en la que se encontró nuestra deficiente educación con la distracción de los juegos interactivos que enardecen la pasión por la violencia mientras sus fanáticos permanecen encerrados, absortos y enviciados pero justificados por la futurista realidad virtual.
Claro que hay vicios aún más nocivos que también han proliferado en nuestra “creativa” sociedad peruana que rápidamente ha sabido ponerse al día con el mundo globalizado en temas de abuso infantil y prostitución, lo mismo que en secuestros, estafas y otros delitos para los cuales la ayuda de la tecnología ha sido de vital importancia especialmente para delincuentes recluidos en penales de máxima seguridad.
Pero aún con todo esto se habla de la “moderna sociedad peruana”, esa que crece económicamente de manera constante pero nadie sabe sobre la base de qué. Entonces proliferan los discursos cínico-optimistas y la gente se compra el cuento de que Gamarra es un paraíso de la moda, mientras las cámaras de televisión transmiten una y otra vez cómo un desvariado secuestrador es abatido de un balazo en la cabeza. Acto seguido, el presidente de la asociación de comerciantes de ese tugurizado centro comercial invita a los compradores a volver y asegura a sus clientes que no hay nada qué temer pues se trata de un lugar muy seguro. Eso sin mencionar la existencia de construcciones deficientes, los comercios precarios, la suciedad y los robos sin tanta cobertura mediática.
Estos datos por supuesto no detienen a nadie, la gente tiene que ir a buscar sus imitaciones de prendas de marcas extranjeras y sus versiones marginales del último grito de la moda que tanto admiran en las pasarelas de un desfile realizado en algún país lejano que seguramente no sabrían ubicar en el mapa del mundo.
Porque carecemos de autocrítica y autocontrol, somos una masa sin freno, sin razonamiento que actúa mayoritariamente por imitación. Tampoco tenemos memoria, razón por la cual somos capaces de reelegir a los mismos delincuentes que ya demostraron de lo que son capaces cuando accedieron al poder. Masa sin voluntad, que con los años ha vendido la dignidad por un kilo de arroz entregado por quienes les negaron la oportunidad de un empleo para satisfacer sus necesidades o de la educación necesaria para darse cuenta de que eso que creen un bondadoso regalo no son más que las migajas de lo que les han robado a manos llenas.
Masa cómplice o víctima de sus abusadores que gozan viéndolos ser felices con espectáculos de ínfima calidad, poca creatividad, actuaciones mediocres y exaltaciones de la vulgaridad que satura los sentidos, trastoca el criterio que pronto se deja convencer y llega al goce con cualquier cosa, desde el programa de conversación o de música para los que tienen televisión por cable y que llegan a sentirse y creerse refinados por perder su tiempo escuchando a personajes que divagan de la manera más descarada sobre temas que ni conocen, hasta los popularísimos espacios cómicos o de espectáculos que esparcen basura con ventilador entre las personas de gustos más “elementales”.
Estando así las cosas a quién podría sorprenderle el escenario electoral de poca monta que volvemos a vivir, un capítulo repetido de la misma serie de horror que atemoriza por las consecuencias nefastas que traerá para los próximos años. Donde la corrupción ya no es una sospecha sino una certeza, que sin embargo consigue altos porcentajes en las encuestas, como si se tratara de elegir a los personajes más corruptos para integrar el próximo gobierno y todas sus dependencias con total naturalidad.
De otro modo cómo se podría explicar que un alcalde de Lima que no deja de sorprender por sus malos manejos, prepotencia y denuncias de millonaria corrupción sea cabeza de serie en una carrera electoral hacia la presidencia. Cómo se explica que la hija de un dictador preso, que estudió y quién sabe qué otras cosas hizo, con dinero de Estado y que recicla personajes nefastos de la mal denominada política peruana, sea la segunda en las preferencias. Y partiendo de ahí se pueden mencionar a muchos otros que dan pena en las cifras pero rabia por su hipócrita afiliación a cualquier grupo político que pague bien por sus oficios. Esos son los futuros “despedidos de manera arbitraria” que cobrarán millonarias cifras de dinero por su tiempo de servicio como canallas de su propio país.
Una vez más estamos ante ese capítulo repetido de la historia del Perú, ese Perú que no se cansa de equivocarse y darle el gusto a los sinvergüenzas. Un país subestimado por los delincuentes enquistados en el poder que confían en que el sueño de la modernidad y el progreso mantenga dormidos a sus ilusos habitantes. ¿Despertaremos alguna vez por doloroso que eso sea?
Hace unos meses (abril 2010), publicamos el siguiente perfil de Rafael Rey: http://actodedecencia.blogspot.com/2010/04/la-corrupcion-tiene-un-rey.html, el cual provocó reacciones violentas de algunas voces solitarias y delirantes, que salieron en defensa de este impresentable, experto en transfuguismo y capaz de contradecirse de un momento a otro, con tal de no perder vigencia política.
Sin importarle para nada una citación del Congreso y sin el obligatorio permiso judicial, el “cuestionado” pero intocable presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Manuel Burga, alistó sus maletas y viajó a Sudáfrica, donde este viernes se inaugurará el Mundial, en el que, como es obvio, no participa nuestro país por la incapacidad de la dirigencia deportiva y la corrupción flagrante que justamente Burga lidera. Actualmente, en cada mítin y aparición en plaza pública de Álex Kouri, podemos ver a Salvador Heresi Chicoma aplaudiendo, bailando y apoyando la candidatura del amigo de Vladimiro Montesinos, seguro de haber dado un gran paso en su carrera, como cuando apareció de la mano con Alan García, caminando por la Costa Verde, haciendo publicidad al proyecto Playa para Todos. Y a pesar de todas estas perlas, se perfila como el único candidato de fuerza a la alcaldía de San Miguel, pues ha iniciado una desesperada cadena de obras públicas en este último tramo de su gestión, que incluyen la construcción de un nuevo palacio municipal cuyos presupuestos nadie conoce al detalle. Definitivamente estamos ante una nueva generación de políticos que optan por abandonar las ideologías para abrazar los oscuros caminos de la corrupción.