sábado, 23 de octubre de 2010

Vale más fracasar honradamente que triunfar debido a un fraude. Sófocles

LA CORRUPCIÓN RONDA A LA ONPE


A lo largo de nuestra historia política, la corrupción se ha manifestado de diversas maneras pero siempre con los mismos resultados: enriquecimientos ilícitos, dictaduras disfrazadas de democracias, condescendencias públicas conseguidas sobre la base del manido lugar común "robó pero hizo obra". En todas estas consecuencias de la preeminencia de la corrupción en el quehacer político nacional, el común denominador es que la corrupción se erige como una actividad, personal o grupal, concreta y plenamente ubicable en tiempos y espacios, aunque casi nunca demostrable legalmente, lo cual genera la atmósfera de impunidad permanente que caracteriza a nuestro país, que siempre figura en los primeros lugares cuando se trata de altos índices de corrupción a nivel mundial, como puede verificarse en los estudios de Transparencia Internacional de los últimos veinte años.

Pero lo que viene sucediendo con el hasta ahora interminable proceso electoral municipal es verdaderamente sui generis, no tiene antecedentes conocidos: la corrupción ronda como un fantasma, como una especie de espía sigiloso que va midiendo las circunstancias, calculando cada movimiento de la opinión pública, retrocediendo o avanzando cual serpiente a la espera de un descuido para dar el mordisco final y conseguir su objetivo. ¿De qué otra forma podemos interpretar estas idas y vueltas en un conteo local, con miles de actas impugnadas a raíz de un tendencioso cambio de reglas de juego de última hora? ¿cómo podemos leer esos titulares del trinomio El Comercio-Trome-Perú21 que, al clásico estilo psicosocial, expresan con optimismo que "la diferencia se va acortando entre PPC y Fuerza Social", "aun no hay nada dicho", "solo 12 mil votos"?

Las elecciones fueron el 3 de octubre. Han pasado 20 días y hemos visto cómo la ONPE, liderada por la Sra. Magdalena Chu, ha dilatado los escrutinios, conteos, impugnaciones y demás sin el más mínimo respeto por el ciudadano que emitió su voto puntual y masivamente. Día tras día vemos cómo la prensa adicta a la candidata Lourdes Flores recalca que cada vez son menos los votos que la distancian de la candidata Susana Villarán y minuto a minuto, gracias a la prensa digital, podemos notar los ataques a los personeros, voceros y simpatizantes de Fuerza Social , calificándolos de "triunfalistas· frente a una eventual pérdida en mesa, luego que se supiera desde los primeros sondeos "a boca de urna" y se confirmara después con los resultados extraoficiales de la ONPE y el JNE que era ella quien iba ganado, situación que dicho sea de paso, aun se mantiene.

Aquí es donde aparece esta nueva forma de corrupción silenciosa, taimada, que lo piensa más de dos veces antes de actuar, en lugar de sentarse sobre las voluntades de la población como normalmente lo hace. Esa corrupción indecisa, esa cuya existencia la Sra. Chu y todos los demás órganos oficiales insisten en negar en siete idiomas y que "descartan categóricamente", sabe que tiene mucho más que perder esta vez, pero no cierra las puertas a la posibilidad de salirse con la suya. Es como si estuvieran tratando de convencer a una sorprendente opinión pública - mucho más comprometida y vigilante que durante otros procesos - de que no sería raro que Lourdes Flores remontara tras el conteo de las actas impugnadas.

Y los operadores de esta corrupción fantasmal han sido muy diversos, desde el Presidente de la República lanzando mensajes subliminales - "votaremos por la continuidad" - hasta los trabajadores de la municipalidad colgando cartelones en contra de Villarán, pasando por toneladas de actas firmadas y selladas que favorecían a Fierza Social, acumuladas en depósitos de basura de El Agustino. Y esto sin mencionar los últimos conteos según los cuales, de un día para el otro, la diferencia va de 41 mil a 18 mil y de 18 mil a 12 mil votos (a razón de mil votos por hora). Al parecer se trata de una estrategia muy bien estudiada según la cual el público puede llegar a considerar "normales" estas fluctuaciones tan misteriosas y repentinas, que de normales no tienen nada.

Pero como decíamos líneas arriba, la opinión pública esta vez no ha pisado el palito del miedo, del manejo tendencioso de las informaciones, de las críticas injustificadas a esta nueva versión de la izquierda que tanto amedrenta al poder económico actual. La empatía generada por Susana Villarán con la gente de a pie le ha asestado un revés a la maquinaria político-mediática que seguramente calculaba que el fraude iba a ser más sencillo de perpetrar. Por eso esa corrupción no es manifiesta, sino que anda en puntas de pie atisbando para ver si se le presenta la más mínima oportunidad de atacar. A puertas de un nuevo proceso electoral, esta vez presidencial, es necesario tener presente esta nueva forma de operar de las redes de corrupción política porque si no logran su objetivo esta vez, quizás lo intenten en noviembre de 2011.

jueves, 10 de junio de 2010

"Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo". Sófocles.


miércoles, 9 de junio de 2010

EL CORRUPTO DEL DEPORTE EN SUDÁFRICA.

Sin importarle para nada una citación del Congreso y sin el obligatorio permiso judicial, el “cuestionado” pero intocable presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Manuel Burga, alistó sus maletas y viajó a Sudáfrica, donde este viernes se inaugurará el Mundial, en el que, como es obvio, no participa nuestro país por la incapacidad de la dirigencia deportiva y la corrupción flagrante que justamente Burga lidera.

Al dirigente no le importó tener una citación para mañana ante la comisión legislativa que investiga la crisis en el deporte y salió sin autorización a pesar de que debe responder por graves acusaciones de lavado de activos, asociación ilícita y otros delitos.

El presidente de la comisión investigadora en el Congreso, Renzo Reggiardo, señaló que Burga viajó a Brasil y, de ahí, rumbo a Sudáfrica valiéndose de una autorización que ya había caducado o de de una ley que fue modificada en enero y no aplicaba a su caso.

Asimismo, anunció que si el dirigente no concurriera a la citación –como a todas luces ocurrirá–, sería llevado de grado fuerza al Congreso apenas retorne. “Tramitaremos, ante el Poder Judicial, una solicitud para que la Policía lo detenga y lo traiga”, remarcó.

Pero lo que es obvio es que Manuel Burga hace lo que le da la gana, para él no existe la ley, ni el orden y se burla del Congreso ridículo que legisla e investiga en este país, cada día más corroído por la corrupción y la delincuencia. No es el único por supuesto y eso justamente le da alas para desaparecerse cuando le da su regalada gana puesto que él es sólo uno más de los tantos sinvergüenzas que pueblan la escena nacional no sólo en la política, como queda más que claro.

Para muchas peruanos, personajes como Burga, Kouri o Castañeda entre tantos más, se están convirtiendo en el modelo del antihéroe perfecto a seguir, sujetos que trasgreden todas la normas y leyes con fines personales y coronan sus hazañas con altos cargos públicos, refrendados por la población y la autoridad, desde donde se enriquecen y practican el abuso y la impunidad con imagen de grandes personajes.

La realidad ha llegado a un grado de difícil discernimiento en el Perú, diferenciar malo de bueno ya no es cosa de lógica y cada día más ciudadanos se pliegan a la respuesta “si pues, pero que se puede hacer.” Una realidad triste y desesperanzadora para un país que recibe tantas felicitaciones porque “se supone” que está creciendo, pero ¿hacia donde crece? ¿Cómo se podrá sostener ese crecimiento con bases tan carcomidas por la delincuencia organizada de cuello y corbata en cuyas manos está depositada la dirección de los diferentes sectores del país?

Y USTED QUE OPINA:

¿Debe recibir Manuel Burga una sanción ejemplar por los excesos cometidos al viajar sin autorización a Sudáfrica?
¿Debe continuar como Presidente de la Asociación Peruana de Fútbol?
¿Existen reales motivos para eventualmente condenar a Burga por los cargos que se le investiga?

domingo, 30 de mayo de 2010

La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir. Jacques Benigne Bousset


LOS NUEVOS ROSTROS DE LA CORRUPCIÓN POLÍTICA


Hace unas semanas hablamos de Francis Allison y su breve pero sustancioso prontuario político, que lo ubica como conspicuo representante de la nueva generación de políticos sinvergüenzas en nuestro país. Hoy nos toca hacer una “semblanza” de quien lo acompaña en la cima del ranking de los nuevos rostros de la política corrupta: Salvador Heresi Chicoma, quien pretende pasar un período más (sería el tercero) como alcalde de San Miguel, distrito que este año está celebrando su 90 aniversario y del cual este personaje se ha servido para hacerse rico y favorecer a sus allegados más directos, gracias a las malas artes que aprendió desde muy joven de su amigo y colega, el Dr. Álex Kouri Boumachar, a quien ahora apoya abiertamente después de varios años de haber jugado en pared para su propio beneficio.

Podríamos empezar citando su falta de lealtad al partido que lo hizo alcalde, el PPC, al cual renunció apenas vio que su lideresa Lourdes Flores Nano, no respaldó sus intenciones de ser el candidato de esta agrupación a la Municipalidad de Lima. El 20 de enero del 2010 declaró para El Comercio lo siguiente: “No renunciaré al PPC y mi candidato para Lima es Lourdes Flores Nano” y en menos de dos semanas anunció su renuncia al PPC y su apoyo a la candidatura de Álex Kouri al sillón municipal de la capital. Bien dicen que en política no hay que ser ingenuos, pues resulta evidente que este cambio de opinión no se produjo de la noche a la mañana, sino que venía conversándose desde hacía tiempo atrás. Desde sus épocas de jóvenes militantes del partido fundado por Luis Bedoya Reyes, Heresi y Kouri mantiene fortísimos lazos de amistad, la cual se ha manifestado no solo en este acto de transfuguismo disfrazado de renuncia, sino también en intercambio de favores laborales para sus familiares y amigos.

Cuando llegó a la alcaldía de San Miguel por primera vez, en el año 2002, la familia de Salvador Heresi vivía en una casa común y corriente de dos pisos, ubicada en una de las principales arterias del distrito, la Av. Federico Gallese, propiedad de sus padres. Y como desde siempre supo que su principal talento no era necesariamente la política transparente, desarrolló una breve e incipiente carrera como cantante de rock, destrozando canciones clásicas de The Beatles. Su pasión por la música del cuarteto británico lo llevó a cometer uno de los despropósitos más increíbles dentro de su gestión como alcalde: levantó un monumento a John Lennon en el parque Bertolotto, a pocas cuadras de su casa. Casi como hacerse un regalo de cumpleaños con dineros públicos. Como siempre, la frágil noción de protesta ciudadana que padecen casi todos los distritos de Lima permitió que este hecho pasara prácticamente desapercibido y el insólito monumento sigue ahí, inútil y tan muerto como el famoso y admirado cantante inglés.

De alguna manera ese fue un ensayo que le sirvió para darse cuenta de que podía hacer cosas más grandes y peores. De levantar un monumento a su artista favorito en lugar de arreglar avenidas caóticas como La Paz y Libertad (que siguen igual) y de repartir vales de gasolina entre sus hermanos y amigos de barrio, Heresi dio el salto al enriquecimiento ilícito más abyecto y desvergonzado: con un sueldo de funcionario público que bordea los 8,600 soles, Salvador Heresi adquirió en los últimos siete años, dos departamentos en San Isidro y una casa de playa en el exclusivo balneario de Asia. Algo parecido ha conseguido su hermano Carlos, misterioso asesor del Gobierno Regional del Callao desde hace casi la misma cantidad de años y su esposa es Gerenta de Organizaciones Vecinales de la municipalidad chalaca.

Las diferencias entre las declaraciones juradas que Heresi presentó cada vez que postuló a la alcaldía de San Miguel y sus propiedades, viajes y actividades personales que incluyen relaciones con “estrellas” femeninas de la farándula limeña, generaron un revelador reportaje en el programa Cuarto Poder propalado en mayo del 2009. En el reportaje, Heresi intenta defenderse de cualquier manera y solicita “una profunda investigación a la Contraloría”, que por aquel entonces se encontraba descabezada y que hoy es un organismo público virtualmente invisible dirigido por el economista Fouad Khoury Zarzar, quien desde su asunción como Contralor General de la República no ha informado a la población acerca del resultado de esa investigación.

Actualmente, en cada mítin y aparición en plaza pública de Álex Kouri, podemos ver a Salvador Heresi Chicoma aplaudiendo, bailando y apoyando la candidatura del amigo de Vladimiro Montesinos, seguro de haber dado un gran paso en su carrera, como cuando apareció de la mano con Alan García, caminando por la Costa Verde, haciendo publicidad al proyecto Playa para Todos. Y a pesar de todas estas perlas, se perfila como el único candidato de fuerza a la alcaldía de San Miguel, pues ha iniciado una desesperada cadena de obras públicas en este último tramo de su gestión, que incluyen la construcción de un nuevo palacio municipal cuyos presupuestos nadie conoce al detalle. Definitivamente estamos ante una nueva generación de políticos que optan por abandonar las ideologías para abrazar los oscuros caminos de la corrupción.



Y USTED ¿QUÉ OPINA?

¿Salvador Heresi merece ser nuevamente alcalde de San Miguel?

¿Debería la prensa indagar más sobre la denuncia de su desbalance patrimonial?

domingo, 23 de mayo de 2010

Como los políticos nunca creen lo que dicen, se sorprenden cuando alguien sí lo cree. Charles de Gaulle